martes, 1 de septiembre de 2015

Pagodas únicas, templos y marionetas pasadas por agua

Hanoi, 31 de agosto de 2015


A las 4,45 sonó nuestro despertador en Bangkok. En dos horas salía el vuelo a Hanoi y tardamos 15 minutos en vestirnos, asearnos y buscar un taxi previo regateo que nos llevase al aeropuerto, teníamos el tiempo justo. Al llegar a facturación el chico del mostrador nos empezó a preguntar a qué ciudades íbamos, que vuelos teníamos, e incluso nos pidió que le enseñásemos nuestras futuras reservas... No sabemos si por afán de cotilleo o porque es parte de su trabajo. Pasado el control de aduanas las chicas del embarque hacían también múltiples preguntas para embarcar, dejando a gente fuera a la espera de subir al avión... Por suerte nosotros no tuvimos mayor problema.




Una vez en el avión, pudimos disfrutar de primera mano de la aerolínea low cost por excelencia de Asia, Air Asia... Y la verdad que por el precio que se paga por sus billetes, no se puede pedir más. Las azafatas son adorablemente bordes, no dudan en ponerte a la fuerza el asiento vertical, avisarte con una sonrisa forzada de odio que dejes tu móvil, o quitarte ellas mismas los cascos para que escuches sus indicaciones de seguridad. Y al principio y final de cada vuelo te saludan con una reverencia mientras una pegadiza canción de pop asiático suena por los altavoces. Incluso cuando pillamos turbulencias en el hilo musical pusieron música de olas del mar para nuestra relajación. 


En menos de dos horas estábamos aterrizando en Hanoi. Desde el aire Vietnam se ve muy verde y con muchísimas lagunas. No sabemos si será porque está finalizando la época de lluvias, pero hay agua a cada paso. Cogimos una furgoneta colectiva que por 4 euros nos llevaba a nuestro hostel. Bueno, en esta ocasión hotel, porque sí amigos, en un viaje por cuatro duros hemos cogido un maravilloso hotel con desayuno en el centro de Hanoi cuyas camas tienen sábanas blancas y colchones mullidos por tan sólo 27 euros al cambio... El hotel se llama Serendipity, para futuros viajeros. Una maravilla a la que no estamos acostumbrados en nuestros viajes.



De camino al hostel nos impactó la imagen de contraste entre el Vietnam rural donde mujeres con sombreros de paja trabajan los campos de arroz con el Vietnam desarrollado con sus carreteras y autopistas que atraviesan estos campos. Algo que también hemos visto dentro de la propia Hanoi. Puedes cruzarte con una mujer vestida al estilo tradicional transportando sus frutas con una pértiga y una cesta a cada lado y acto seguido ver a otra vestida a la última moda enviando whatsapps con su iPhone 6. Supongo que poco a poco la globalización se va comiendo las diferencias culturales del mundo.




En el hotel nada más llegar nos dieron un zumo de fruta de la pasión y plátanos y nos pidieron que nos sentáramos. Nos hemos dado cuenta que aquí cuando alguien está ocupado no les gusta que esperes en una cola detrás. Te piden que te sientes en un lateral y esperes ahí tu turno. Otro apunte, las cosas se dan y reciben con las dos manos, ofreciéndolas. Es de mala educación y desprecio darlas con sólo una mano.




La recepcionista quería vendernos sus viajes, negociando con ella conseguimos un buen precio, pero queríamos comprobarlo con algunas de las muchas agencias que hay en las calles de Hanoi. Bajamos algunos dólares pero poco, sorprendentemente nos han debido de ver tan ratas que nos han dado un presupuesto medianamente justo. 

Está claro que lo mejor en estos casos es contratar todo en destino, de malas te va a salir igual de caro que buscándolo por cualquier agencia de internet, pero lo normal es que consigas lo mismo a mitad de precio o incluso más. A nosotros nos han ofrecido el itinerario que yo había planteado con alojamientos y comidas por 195 dólares, cuando desde España tan sólo el crucero por la Bahía de Jalón costaba ya eso o incluso más. Por ese precio iremos mañana a Tam Coc (30 dólares), pasaremos dos días en Sapa alojándonos en una casa rural (75 dólares) y otros dos días de crucero en la bahía de Jalón (90 dólares). Seguramente pueda hacerse aun mas barato, pero para eso habría que ir directamente a los sitios y contratarlo in situ, y con nuestro ajustado plan no parece muy posible.




En el hotel nos han dado muchas facilidades, nos permiten ducharnos cuando lleguemos de las excursiones y dejar allí nuestras mochilas todos los días. Para todo aquel que venga, que no se fíe de nadie. Todos le dirán que el resto son muy malos, que la calidad se paga y que su servicio se diferencia del resto... Más o menos es todo lo mismo y si pagas algo más puede que la calidad sea ligeramente superior, pero en la práctica básicamente es todo lo mismo. Un detalle más: a nosotros nos aconsejaron viajar a Sapa en bus y no en tren, es tres veces más barato y ahora la carretera es bastante segura. Además se va igualmente en cama y a las horas que se viaja no se puede disfrutar mucho del paisaje.

Contratadas las excursiones nos acercamos a un lago que hay en el centro de la ciudad que concentra mucha de la vida social. En el centro del lago hay dos pequeños templos. Al parecer una leyenda dice que un héroe recuperó una espada para la ciudad que le pidió una tortuga dorada en el lago. El lago hoy está decorado con luces de fiesta, creemos que por la fiesta de la independencia. Por lo que nos han contado pasado mañana es el 70 aniversario de la independencia del país y en Hanoi habrá fuegos artificiales y un impresionante desfile militar. Nos lo perderemos por desgracia porque estaremos en Sapa.




Cuando estábamos en el lago empezó a diluviar y aprovechamos ese momento para comer y comprar las entradas para un espectáculo de marionetas sobre el agua que hay todos los días en Hanoi. De ahí empezamos a adentrarnos en la ciudad.

Cerca de nuestro hostel estaba la Iglesia de San José, que destaca entre tantas pagodas por intentar imitar con más bien poca gracia el estilo de nuestras iglesias y catedrales. Hay alguna iglesia más en la ciudad, de hecho hay una "réplica" de la catedral de Notre Dame, que como buena copia asiática, imita con deficiencias la catedral parisina. El tráfico de coches y sobre todo motos iba creciendo según iba pasando el día y cada vez se hacía más difícil cruzar una calle... Las motos pueden venir en cualquier dirección aunque la calle sea de una única dirección y ellos nunca paran ni respetan semáforos en rojo. Todo fluye sencillamente y aunque suponemos que habrá accidentes y atropellos a cientos, no hemos visto nada de momento. Cruzar la calle es una odisea superior a la de El Cairo o Pekin, aquí te juegas el atropello en cada momento y no sabes si esquivas o te están esquivando. Lo mejor para cruzar es confiar en la experiencia local, ponerse al lado de un vietnamita y cruzar con él cuando vea la oportunidad.




Después del chaparrón vino la calma y el calor húmedo que nos pilló en el famoso templo de la literatura. Este templo se creó como "universidad" para rendir tributo a Confuncio y en él se encuentra también la tumba de un antiguo rey muy querido por el pueblo vietnamita. Entrar en el templo de la literatura cuesta 75 cts (la mitad si te haces pasar por estudiante como Diana que sigue usando su carnet de la universidad de Valladolid) y es una visita muy recomendada para todo aquel que no esté todavía cansado de templos y pagodas. Al estar rodeado por muros al menos se desconecta un poco en sus jardines de los ruidos y pitidos de las miles de motocicletas que rodean el templo. 



De ahí callejeamos hasta llegar a la Pagoda de pilar único. Según iba avanzando la tarde el tráfico de coches y motocicletas aumentaba más y más y nuestras posibilidades de sobrevivir al cruzar las calles iba menguando. El truco como siempre es ser seguro de uno mismo y avanzar sin dudar hacia adelante confiando en la protección del dios del viaje.




Nos perdímos un poco por la ciudad. Una parte estaba cerrada (creemos que por los preparativos del día de la independencia) y para llegar a la pagoda de pilar único tuvimos que dar una vuelta bastante larga. Llegamos al mausoleo de Ho Chi Minh, un edificio estilo Tsautescu con un toque oriental... Es decir arquitectura comunista de enormes mazacotes, un gran edificio blanco con poco detalle donde destacan una descomunal hoz y martillo en relieve sobre la puerta principal. Los vietnamitas aprovechan el parque para hacer ejercicio, son gente que hace mucha vida en la calle pese a que el calor es sofocante. Incluso vimos como unos se montaron una pista de bádminton en una acera un poco más ancha de lo normal.





La pagoda de pilar único estaba escondida tras los muros de un pequeño templo en un lateral del enorme mausoleo de Ho Chi Minh. Sólo existe una pagoda en el mundo de estas características y la verdad tampoco es nada del otro mundo. Un pilar de hormigón en medio de un pequeño lago artificial. Nosotros cumplimos y lo vimos. Un templo más para la lista.



A las 20 de la tarde teníamos el espectáculo de marionetas sobre el agua, así que pensamos que lo mejor era relajarnos tomando algo por el centro de la ciudad hasta esa hora. Cuando ya había anochecido el espectáculo del tráfico había llegado a su punto más álgido. Cada habitante de Hanoi tiene que tener una moto, porque si no, no es normal el enorme número de ellas que hay.


El espectáculo de marionetas es una atracción turística muy famosa en Hanoi y por los 4 euros que cuesta al cambio muy recomendable. El escenario es una piscina y a la izquierda se sitúan los músicos que tocan melodías vietnamitas tradicionales en directo. Las marionetas salen desde detrás de una cortina y son movidas por varias personas realizando bonitas coreografías. Eso sí, si alguien está cansado, mejor que espere a echarse una siesta antes de verlo. Diana disfrutó muchísimo, pero Dani y yo luchábamos para no quedarnos dormidos pese a que el espectáculo personalmente me estaba encantando. Total que acabamos cabeceando más de la mitad del show. La duración es de una hora y el ritmo es muy rápido, cada escena durará un máximo de 2-3 minutos. Dragones, peces, aves, reinas, campesinos y héroes danzan en el escenario frente a nosotros.




Al salir del teatro, los alrededores del lago estaban llenísimos de gente, no sabemos si es normal o es consecuencia también del día de la independencia, pero parecía que era un día de fiesta. Nos perdimos entre la multitud y pensamos que era una buena idea probar los masajes de Vietnam para relajarnos. Yo como buen rata castellano me fui a uno que costaba 8 dólares, Diana y Dani prefirieron no arriesgar y fueron a otro el doble de caro. La diferencia poca... De hecho yo diría que salí hasta más contento que ellos, aunque seguramente sea porque pagué la mitad. 

El masaje era en una sala con tres camillas y a mi lado había un japonés roncando. Te dan unos enormes y ridículos bóxers para que te pongas sobre tu ropa interior y la mujer te empieza a clavar los codos por toda la espalda. En ese momento piensas sobre si realmente sabrá algo de masajes o simplemente habrá aprendido siguiendo a alguien pero lo cierto es que sirve para relajarse y desconectar. El masaje es bastante completo y por 7-8 euros al cambio poco más se puede pedir. Diana y Dani no salieron tan contentos, al parecer les dieron una buena paliza y las mujeres que les atendieron estaban pendientes de su teléfono móvil. 




Cuando salimos eran casi las doce de la noche y de repente las calles que una hora antes estaban llenas de vida ahora se mostraban desiertas. Los negocios habían cerrado, ya apenas había tráfico en la calle y la multitud había desaparecido. Hanoi nos había dado las buenas noches.



9 comentarios:

  1. que buena pinta tiene el viaje, espero que lo paseis genial. Dani si no lo sabes ya vas con un mega tacaño así que espero que estés preparado, lo bueno que el viaje casi te saldrá a devolver.

    Diana la más guapa (jaja)

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  2. Digo lo mismo que Javi,tiene muy buena pinta el viaje, y nos lo estas contando con mucho detalle Alfonso,bueno seguir disfrutando y contando vuestras aventuras.un besazo a lis tres

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  3. Tambien estoy de acuerdo con Javi, la mas guapa Diana, sunque sea la unica chica. Un beso

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  4. Hola chic@s: me encanta...qué cantidad de cosas podéis llegar a hacer en un día.
    Lamento lo de las motos, porque debe de ser un ruido infernal, y lo de los masajes, me parto.
    Muchos besos a tod@s. ;D

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  5. Hola chicos! Ya me he puesto al día... Q buena pinta tiene este viaje... Disfrutadlo a tope... Muak

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Chicos a nosotros vuestro viaje nos trae muchos recuerdos , por supuesto los tres guapísimos, pero Diana massss, ja ja ja. Seguir disfrutando y muy bonito el viaje.. Alfonso sigue así de rata por favor. Besos

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